jueves, 2 de agosto de 2012

Capítulo 13 Stay ~ Strong


CAPÍTULO 13

Según el móvil el del mensaje era Niall, el chico que conocí en el aeropuerto. Decidí enviarle un mensaje respondiendo a su propuesta.

“Claro, quedamos mañana en el parque Hyde Park, es el único que conozco, a las 7.”
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Me desperté temprano, con el sentimiento ese de que piensas que algo va a pasar, y no me gustaba nada.
Me dispuse a hacer el desayuno, unos sándwiches de jamón y queso, unos tres. Ya que Zayn siempre se levantaba con mucha hambre, café para él y unos yogures para mí.
-      Mmm, huele genial.-Dijo Zayn entrando a la cocina y cogiendo un sándwich.
-      ¡Quita!-Dijo dándole un manotazo en la mano.- Son para mi.
-      ¿Tantos?
-      Si.
-      Mentira, trae para aquí.
-      Que no. – Dije corriendo con el plato de sándwiches en una mano y un sándwich en la otra. Me pare en las escaleritas que había para ir al salón, unas dos y y me metí la punta del sándwich en la boca.
-      Serás… - Vino corriendo y yo todavía con el sándwich y se comió todo lo demás de un mordisco.
Nos quedamos a unos centímetros de distancia mirándonos a los ojos, mientras él tenía una mano en mi cintura, me acercaba cada poco a poco, hasta que nuestros cuerpos estaban pegados, sin espacio de por medio. Le mire los labios, esos labios preciosos que tenía de las que había estado enamorada hace un año tan solo, con los que soñaba todas las noches. Y fue el momento en el que me besó, hacía años que desearía esto, pero no sé lo que sentí aunque si fue atracción. Cada vez el beso era más intenso, más pasional. Me cogió en brazos, y yo le rodee con mis piernas su cintura sin dejar de besarnos abrió la puerta del cuarto y me tumbo en la cama. Sus labios bajaban por mi cuello haciendo que yo soltara varios gemidos hasta que me quito la camiseta. Le cogí la cabeza e hice que me besara los labios. Su lengua recorría toda y cada parte de mi boca y empezó a bajar hasta los pechos y me quito el sujetador. Yo no conseguía quitarle la camiseta así que al final lo hizo él. Nos desprendimos de toda la ropa y paro un momento, de fue por la puerta mientras yo miraba desconcierta hacía allí, y poco después vino con un preservativo en la mano, otra vez comenzó a besarme, paro y se puse el preservativo.
-      Tu eso, ¿para que lo querías? –Dije agitada.
-      Nunca se sabe lo que va a pasar. –Dijo volviéndose a tumbar sobre mí.
-      Ya sabes, es mi primera vez. –Dije a centímetros de sus labios.
-      Tendré cuidado.
Dijo volviendo a besarme pasionalmente. Hasta que por fin su miembro se introdujo dentro haciéndome sentir algo que nunca había sentido.
Estabamos tumbandos los dos en la cama todavía con la respiranción agitada. Me sentía rara.
-      No creo que haya sido la mejor idea.
-      ¿Tan mal a estado?
-      ¡No! Quiero decir, joder, es la mejor sensación que he tenido, pero no sé, no creo que sienta eso por ti.
Tras decir eso se empezó a reír muy fuerte.
-      ¿Qué pasa? –Le pregunté extrañada.
-      Que me pasa lo mismo. –Al oír eso me sentí aliviada, pero no pude evitar sentirme decepcionada de algún modo.
-      ¿Amigos?
-      ¿Amigos con derecho a roce?
-      ¡Zayn! –Dije pegándole en el hombro.
-      Vale… Amigos.
Y entonces el teléfono fijo sonó y corriendo me puse la primera camiseta que encontré y lo cogí.
-      ¿Si?
-      ¿Carolina? Hija de puta ven ahora mismo aquí, vuelve o mato a estos niños ahora mismo, sabes que soy capaz de hacerlo.
El solo oír eso hizo que cien lagrimas cayeran por mis mejillas y el corazón se me paraba. Apoyada la espalda en la pared me deslice hasta quedarme sentada con el teléfono en las manos. Estaba más asustada que nunca, ¿Cómo había conseguido coger a los niños si estaban con Mariana? ¿Cómo es que la policía no le había atrapado? ¿Cómo es que sabe i teléfono? ¿Cómo es que sepa donde estoy? ¿Cómo es que todo esto me pase a mí?
Zayn salió confuso de la habitación y cuando me vio así vino corriendo hacía a mí y me abrazo.
-      ¿Qué a pasado?
-      Jesús… Jesús a-a-caba de llamar diciendo que mataría a lo niños… si… si… no volvía. ¡Todo esto es mi culpa Zayn!- Dije gritando y echando a llorar.
-      Eh, eh, tranquila pequeña, no es tu culpa y no pienso dejarte ir. Voy yo y tu te quedas, ¿vale?
-      No, yo voy, me ha dicho a mi que tengo que ir, y voy a ir. –Dije levantándome del suelo y yendo hacía la habitación para recoger las cosas, coger el dinero e irme de allí.
Pero Zayn me cogió de los brazos.
-      Carolina, ¿no entiendes que no puedes ir? ¿¡Es que quieres que te mate!?
-      ¡Prefiero que me mate a mí que mate a esos niños!
-      Mira, haremos una cosa, te tranquilizas, duermes y mañana lo hablamos ¿vale?
Asentí indecisa, y me llevo en brazos a la cama. 

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Aquí tenéis el capítulo prometido, espero que os guste y que comentéis amores. Os quiero. 

lunes, 30 de julio de 2012

Capítulo 22 Stay ~ Strong


CAPÍTULO 12
Me habían hablado sobre sus vidas, de como se había conocido, y todo eso. Liam decía que sentía la necesidad de contarme cosas sobre él, ya que yo lo había hacho. Me empecé a fijar en el, tenía los ojos marrones y el pelo castaño claro, pero lo que más me gustaba era que cuando sonreía se le entornaban los ojos. Me parecía un encanto.

Me desperté por el sonido de mi teléfono, era un mensaje.

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¿Podemos quedar? Así hablamos que tal te has alojado en tu nueva casa.

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 La verdad es que no tenía ni idea de quien era, solo había una explicación, al cambiar de teléfono los números se me borraron.
Lo único que podía hacer era ir a la tienda y preguntar que podía hacer. Como llevaba la misma ropa del día anterior, me duche y me cambie de ropa. Me puse unos pitillos negros, una camiseta abierta por los costados hasta la cintura y unas Martins. Cogí las gafas de sol, el bolso y el móvil viejo y el nuevo, por acaso.
Cuando llegue a la tienda y no lo veía pregunte por él.
-      ¿A quién te refieres?
-      Es que no se su nombre, tiene el pelo rizado ojos verdes…
-      Harry, Harry Styles quién si no. – Me cortó el antes de que pudiera terminar. – Esta en ese cuarto, como siempre.
Toque la puerta y entre.
-      Hola.- Dijo el con su sonrisa habitual.- ¿Que quieres? ¿O solo has venido a verme?
-      No imbécil, he venido porque los números se me han borrado, y no me aparece ninguno.
-      Con lo negada que eres seguro que ni siquiera los guardaste en la tarjeta Sim.
-      Te iba a reprochar lo de negada, pero ahora me doy cuenta de que no tengo ni idea. – Se rió, y me cogio el teléfono.
-      ¿No se te habrá ocurrido traer el móvil viejo no?- Me pregunto con tono irónico.
-      Pues si listillo. – Lo saque con cara burlona y se lo di.
-      Todavía no sé tu nombre. – Dijo sin dejar de hacer cosas en el móvil.
-      Y ¿para que lo quieres?
-      Porque me da la impresión de que vas a ser una clienta habitual de esas que vienen con escusas de problemas solo para verme.
-      Tú eres idiota. – Dijo reprochando hasta terminar riéndome con el.
-      Ya veras, dos visitas más y ya no podrás vivir sin mi.
-      Te lo tienes creído, tú.
-      Me lo ganaré, será fácil.
-      Que te lo crees.
Siguió haciendo cosas raras en mi móvil, sacando la tarjeta de una y metiéndolo en el otro, andando en ese y luego vuelta a la otra.
-      Tu lo que estas haciendo es ganar tiempo para que este aquí.- Le dije con mirada asesina.
-      Me has pillado, pero no tendría que hacerlo si me dieses una cita. –Me reí ante aquello.
-      ¿Tan malo eres pidiendo citas?
-      No, la verdad.
-      Pues hoy sí.
-      Pues dime tu número y verás como al final me das una cita.
-      No, investiga, y gánate la cena.
-      ¿Dónde vives?
Se lo apunte en un papelito que tenía allí y me fui de aquella tienda con una sonrisa de idiota estampada en la cara.

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 Se que es corto, pero estoy teniendo varios problemas personales y son fiestas pero prometo subir pronto. Un beso y gracias por leer.

domingo, 29 de julio de 2012

:)

Holis, no haber subido nada en estas semanas, pero estaba de vacaciones. Hoy me quedaré en casa y escribiré haber que me sale, mañana como mucho tendréis un capítulo nuevo subido. Os agradezco que leáis la novela y me alegro de que os guste. Y a las nuevas lectoras, me he cambiado el nombre del twitter, ahora me llamo @yonkiedeel. Si queréis que os avise decírmelo AQUÍ. Un beso.

miércoles, 11 de julio de 2012

Capítulo 11 Stay ~ Strong


CAPÍTULO 11

Me llevo a una cafetería de allí, a la vuelta de la esquina, yo me pedí un café y el un coca-cola.
-      Bueno, comienzo.- Me acomode en la silla, ya que eso iría para largo.- Yo vivía en una casa bastante pequeña con mi hermano, madre y padre, vamos algo normal. Pero lo que pasaba es que mi padre era drogadicto y mi madre alcohólica, los años de mi infancia no eran nada malos, tenía amor y todo lo que quería ya que tenían bastante dinero, pero lo peor era que mi infancia y mis noches de sábado consistía en pinchar a mi padre, cuidarle para que no le diera ningún ataque y pelear con mi madre porque se le terminaba en licor. Para mi en ese momento era algo normal, mi hermano mucho mayor que yo no solía estar en casa ya que trapicheaba con drogas, también andaba en ese mundillo. – Tome un sorbo del café que tenía entre mis manos, y después mire al chico que tenía delante que me miraba con cara de concentración y con esos ojos marrones claros. Me volví a acomodar y proseguí. – Pasaron los años y nada cambiaba, solo que todo iba de mal en peor, nuestro dinero disminuía y parece ser que nadie se daba cuenta excepto yo, las dogas eran muy caras y el licor había subido. Empezamos a deber mucho dinero al banco, y a amigos. Mi hermano pedía mucho dinero, pero el dinero no es infinito, y se agota.
-      Recuerdo estar en mi habitación mirando el libro que tenía en manos, sin leer, hasta que oí gritos provenientes de abajo, salí de mi habitación y mire hacia abajo. Mi hermano estaba delante de mis padres gritando, recuerdo que gritaba “Necesito dinero, me matarán, lo necesito ¡YA!. Y mi madre le decía que no se lo ponían dar, que el dinero era para mi escuela. Pero el insistía hasta que subió por las escaleras y me metió en mi habitación a empujones y cerró la puerta tras decir que no saliera por nada del mundo. Seguido de eso oí como volvían a bajar por las escaleras rápidamente y mi madre gritaba “¿Que piensas hacer con eso hijo? Hijo, por favor no lo hagas, no tenemos dinero, por favor. ¡No!. Tras oír eso decidí salir de la habitación y mirar hacia abajo y vi a mi padre en el suelo con una raja en el cuello desangrándose, y mi madre andando para atrás y delante de ella mi hermano con un hacha. Mi madre suplicaba, suplicaba a su propio hijo que no la matara tras eso mi hermano le clavo el hacha que tenía en la mano en la cabeza.
-      Salió por la puerta sin decir nada, simplemente me miró a los ojos, y vi en ellos, odio, un demonio que lo controlaba un demonio llamado “las drogas”.
-      Pero, pero..- Dijo él desconcertado.
-      Espera todavía no he terminado.- Me bebí toda la taza que quedaba.- Seguido de eso no recuerdo mucho más, solo que en ese momento me levante cogí una manta de la sala y los tape a los dos juntos tumbados al lado, subí a mi habitación, cogí el teléfono y llame a la policía. Ni siquiera recuerdo haber llorado, era como si ni siquiera pudiese llorar, todo dentro de mí se rompió, se destruyo y no lloré. El trabajador social vino al día siguiente del funeral de mis padres, y me llevaron a un pueblo bastante lejos, a una familia de acogida. Eso tampoco fue nada bueno, sabes? En las películas lo pintan de rosa, una pareja con dinero acogen a una pobre chica de 12 años, que toda su vida a sido sacar a sus padres a delante. No, me acogieron una pareja, uno peor que el otro, el hombre era un borracho asqueroso, que lo único que hacia era pegar a su mujer, gritarle a su mujer y comer, beber, y ver la tele. La mujer estaba peor que eso, la mujer estaba tan pirada que pensaba que se merecía los golpes que su marido le proporcionaba, y vivía a su sombra, y tenían dos hijos enanos que estaban mal cuidados. Y me toco soportar las barbaridades de la mujer, y los maltratos y agresiones sexuales del hombre.
-      Y lo de cortarme, no se explicarlo muy bien, pero todo el dolor que tengo dentro no se puede solucionar, no hay tratamiento, y ver como de una herida sale algo físico, algo que se pueda curar, que se pueda parar, es como si todo eso superara al dolor que llevo dentro, es un dolor físico contra un dolor psicológico.
-      Tuve que sufrir todo eso durante seis largos años de mi vida que nunca volveré a tener, hasta que cumplí 18 y nos largamos de ese sitio para venir aquí.
-      ¿Nos?-Pregunto.
-      Si, cuando fui al nuevo pueblo, después de bastante me hice amiga de un chaval, todavía no sabe toda la historia, ni siquiera sabe la verdad, eres el primero en saberlo, y la verdad es que no me siento mal, es decir, me siento como si me hubieran quitado cien mil toneladas de peso. Me siento libre, libre de todo tipo de sufrimiento. Gracias.
-      En primer lugar, gracias por contármelo, en segundo ni me podía haber imaginado todo esto, todo ese sufrimiento , durante tus 18 años, yo pensaba que me dirías que tu novio te había dejado, pero no me imaginaba semejante historia.
-      Nadie se puede imaginar una semejante historia que nadie cuenta, que no hay pruebas de ello, y menos si nadie se atreve a hablar de ello, porque nadie tiene una vida perfecta ni nada parecido, pero si de verdad de propones en saber de la vidas de los demás, sabrás que mucha gente sufre, sufre de verdad, tiene problemas más graves que te deje el novio, tiene problemas graves que nadie conoce, y nadie conocerá.
Simplemente se levanto de su asiento, me agarró de la mano, después de pagar y salimos de esa cafetería, ya fuera sin mirar, sin hablar me abrazo, me abrazo fuerte, sabiendo lo que tenía entre brazos, sabiendo mi historia, sabiendo porque lo hacía, nunca supe que necesitaba un abrazo, nunca pensé que ese gesto me parecería tanto hasta que él me abrazo, y supe que los necesitaba.
Ese momento de debilidad, ese segundo de confort, salió un lagrima de mis ojos, una lagrima tras otro y otro hasta que no pude parar, era como si expulsara todo el odio, todo el dolor acumulado durante años, años de hacerse la fuerte. No sé cuanto tiempo estuve así pero al abrir los ojos estaba en una cama ajena, una cama que no conocía. Mire a mi lado, y me levante muy asustada hasta que alguien abrió la puerta y entró con una bandeja y con una sonrisa.
-      Hola.
-      ¿Donde estoy?
-      A Liam te trajo, dijo que te quedaste dormido en sus brazos y no sabía donde vivías así que te trajo.
-      ¿Quién es Liam?- Y en ese momento él entro dentro con una sonrisa, esa sonrisa adorable.
-      Ni siquiera nos presentamos.
-      Verdad. Soy Carolina, encantada. – Dije dándole dos besos a la chica.
-      Yo June, igualmente. Venga siéntate y como algo, que tendrás hambre.
-      Gracias.
Los dos se fueron de la habitación dándome espacio para comer, mientras comía pensaba en lo que hacía en que era la primera vez que no me despertaba por un grito, por una pesadilla, que ni siquiera soñé con lo de siempre. Me sentía bien, libre.
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Y aquí esta el capítulo 11, y por favor os lo pido amoreeeeeeeeees comentar, que en la anterior solo tengo 5 comentarios, eso no puede ser. 
Os quiero, un beso xx.

lunes, 9 de julio de 2012

Capítulo 10 Stay ~ Strong


CAPÍTULO 10

Cuando las cosas empiezan a ir bien, viene algo, alguien que lo jode todo. Esos días de felicidad, que hacía mucho que no pasaba se terminaron solo con una llamada. Una llamada que se supone que nunca debería de haberse realizado. Pero allí me encontraba yo con el teléfono entre las manos y cien lagrimas deslizándose sobre mis mejillas. Descolgué sin despedirme y sin decir nada y aterrada me fui a mi habitación a acurrucarme debajo de las mantas, como si eso me diese algo de protección o me hiciese sentir mejor.
Me desperté debajo de un brazo que me abrazaba con delicadeza, aunque con fuerza. Mientras la respiración chocaba contra mi cuello, y me hacia estremecer. Me gire para mirarle y estaba despierto mirando a algún punto fijo de mi cuerpo.
-      Gracias. – Le dije apoyándome en su pecho, resguardándome del miedo que en esos momentos sentía de perderlo todo, de que todo esto terminara de alguna forma.
-      Tranquila pequeña, todo saldrá bien.
Allí caí rendida otra vez entre los brazos de Zayn.
Un grito en medio de la noche, y mil gotas de sudor por mi cuerpo y el terror en mi cuerpo fueron los que despertaron a Zayn. Me fui al baño, y sin pensarlo cogí la cuchilla, la deslice por mi muñeca abriendo así tras la fina y afilada cuchilla una herida. Me quede mirando como la sangre salía de la herida, como despacio se deslizaba por toda la muñeca dejando un rastro rojo detrás. Así varias veces hasta que el dolor que sentía en ellas superaba al de dentro de mi cuerpo.
Me vende las muñecas y me puse una sudadera haciendo que se taparan. Salí del cuarto ya que Zayn no estaba, y me lo encontré en la cocina preparando algo para desayunar.  
-      ¿Hoy que ha sido?
-      Lo mismo de siempre.
-      Siempre es lo mismo y ni siquiera se quien fue el del teléfono.
-      Fue mi hermano, llamando para que fuera a verle, ¡YO NO QUIERO VERLO!- Dije rompiendo a llorar.
-      Lo sé pequeña, lo se. – Dijo abrazándome y acariciando mi pelo.
-      Ya no quiero comer, me voy a dar un paseo.
Y sin decir nada me puse unos pantalones y salí de esa casa de un portazo. El aire frio de Londres hacia que me estremeciera per eso ayudaba a que olvidara algo por un momento, con la música en mis oídos.
Anduve durante muchísimo rato hasta que ya los pies me dolían y me tuve que parar en un banco cercano al lado de un chaval que estaba allí mirando hacia el suelo.
Me fije que tenía los zapatos sin atar, y me agache para atármelos hasta que se me vio el vendaje que ahora estaba manchado de sangre, me quede mirándolos fijamente, pensado en lo que hacia, en lo que me hacia a mi misma con eso.
-      Siempre me he preguntado lo que se gana haciendo eso.- Oí decir a mi lado, lo miré con cara de sorpresa, y me señalo mis muñecas.-Eso, no lo entiendo.
-      Ni lo tienes que entender. – Dije cortante.
-      Sé que no es de mi incumbencia.
-      Ahí le as dado. – Dije yo levantándome.
-      Pero en serio, no lo entiendo.
-      ¿Y que tienes que entender tu? ¡Ni siquiera me conoces!
-      Si me dejases conocerte, si te conocería.
-      ¿Y porque tendría que hacerlo?
-      Porque te veo que necesitas contarle todo a alguien. Y que mejor que a un extraño que no te conoce y que no te juzga.
Aunque sonara una locura, una estupidez, en ese momento era lo que necesitaba, y era lo que iba a hacer, contárselo todo, toda mi historia toda mi vida a un extraño que acababa de conocer.

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Aquí tenéis el capítulo tras varios días de espera, que lo siento mucho es que estoy teniendo algunos problemas familiares, y lo siento. Se que es corto pero espero que os guste y que comentéis por favor, que eso me levantaría el animo que en estos momentos lo tengo por los suelos. 
Os quiero, un beso.

viernes, 29 de junio de 2012

Capítulo 9 Stay ~ Strong


CAPÍTULO 9

Me encontré con tres chicas allí delante de la puerta con una sonrisa.
Una la de la izquierda era morena, alta, con los ojos medio verdes y la piel muy blanca, muy guapa la verdad. La del medio, con un cuerpo normal no muy delgado ni tampoco una foca, medía más o menos 1’65, pelo castaño claro, largo y rizado, sus ojos marrón claro. Y la de la derecha, , ojos verdes/marrones, muy delgadita y normalita de estatura. El pelo largo ondulado y rubio. Parecía callada y tímida de lo contrarío de las demás.
-      Hola, yo – Dijo la de la izquierda señalándose.- vivo en frente y ellas abajo, hemos oído que sois nuevos así que os hemos traído una tarta de bienvenida. Y ya sé que con mi novio no has empezado con buen pie, quisiera invitaros a cenar hoy.
-      Yo… Muchas gracias por la tarta y por la invitación, no hacía falta de verdad.
-      Tranquila lo hemos hecho con gusto. -Dijo la del medio.
-      Perdón, me llamo Carolina. – Ofreciéndoles la mano.
-      Yo me llamo Valen.- Dijo la de la izquierda ignorando mi mano y dándome dos besos.
-      Yo Ana, encantada.
-      Y yo Emma. – Esta me dio la tarta a la mano después de sus besos.
-      Entrar, si queréis, aunque todavía esta todo mal, llegamos ayer.
Entraron las tres a ver la casa mientras yo dejaba la tarta en la encimera.
-      Es muy amplio y bonito.- Comento Valen.
-      Gracias, quiero hacer algunos cambios… pero por ahora no.
-      Entonces venís a cenar a mi casa?
-      Bueno, pues si, estaría bien, gracias. – Dije sonriendo.
-      Pues bueno nosotras nos tenemos que ir, hasta las 9. – Dijeron las tres y se fueron.
Esto para mi era algo raro, pero me gustaba, no era muy buena haciendo amigas pero al ver que ellas se acercaban, no sería tan difícil.
Me puse la comida, ya que no sabía cuando volvería Zayn, me dijo que a la tarde, pero no lo sabía seguro. Pensando en lo que estaría tramando Zayn, ya iba comido.
Recogí y me senté en el sofá, ya que estaba agotada, y me dormí.
Oí unos ruidos en el cuarto así que me levante y me fui hacía allí. Abrí la puerta y allí estaba Zayn con cara de cansado.
-      Que haces?
-      Nada, acabo de llegar.
-      De..?
-      De hacer unas cosas que tenía pendiente.
-      Y no me vas a contar que es?
-      Estoy cansado, me voy a dormir.
-      A vale, pero tenemos cena con unos vecinos así que, para las nueve te quiero preparado. Yo me iré a dar una vuelta.
-      Vale. – Dijo metiéndose en la cama.
Me vestí con mis pantalones nuevos vaqueros, una camiseta roja, y las Vans rojas. Cogí el bolso, las llaves, el móvil que tenía, si se le podía llamar así y salí de casa.
Pasee por las calles de Londres, hasta llevar a un parque y me senté allí mismo para descansar. Miré hacia los escaparates y me fije que había una tienda de móviles. Me levante y fui para allí, a mirar.
Había móviles gigantes, y yo con el ladrillo que tenía de móvil, y encima de segunda mano, ya que era el viejo de Zayn. Era hora de cambiar así que entre.
Esperando en la fila miraba móviles, así bastantes simples que pudieran reproducir música, hacer fotos, llamar y mensajes, nada de complicaciones. Hasta que llego mi turno, y el chico que me atendía me explico tantas cosas raras que al final me lio.
-      Pero que me quieres decir, que puedo tener internet en el móvil, y mandar mensajes gratis?
-      Exacto. – Me dijo el chico sonriente, se reía de mí.
-      Vale, joder, esto es más difícil de lo que pensaba. – Dije harta y enfadada.
-      Tranquila, mira, entra allí por esa puerta y mi compañero te ayuda vale? – Dijo riéndose.
-      Claro.
Entre por la puerta y me encontré a un chico en la mesa ordenando cajas y cajas en una mesa.
-      Hola, tu compañero me a dicho que me ayudarías…
-      Si claro, siéntate.
Me senté delante suyo mientras el dejaba las cosas en el suelo.
-      Haber, que quieres, contrato, saldo mínimo, tarifa plana?
-      Joder, pero que es eso? No lo que pasa es que no tengo ni idea de los móviles, mira el mio es este. – Le saque mi móvil viejo y me miro sorprendido.
-      No eres amiga de la tecnología eh?
-      Digamos que nunca nos han presentado.
El chico me explico todo sobre los móviles, los que se podía hacer, y lo que no. Cuando hablaba me empecé a fijar en lo guapo que era, tenía el pelo rizado, ojos verdes, y unos labios preciosos. Cuando se fijo que le estaba mirando y escaneando se rio.
-      Que miras?
-      Nada, nada. Bueno que decías del internet gratis?
-      Si, solo tienes que coger esta tarifa, y pagarías 6€ al mes de llamadas, e internet gratis cada mes 150 megas, y cuando se acaban la velocidad va más lento, pero sigues teniendo internet. – Decía mientras me enseñaba revistas y libritos sobre eso.
-      Entonces vale, eso está bien y que móvil cogerías, no quiero nada del otro mundo solo que tenga eso de internet, y que me dure bastante, no quiero comprarme otro dentro de dos meses.
-      Sigueme. – Dijo levantándose.
Salimos del cuarto ese y empezó a enseñarme móviles y más móviles al final le dije que me daba igual, que me diese el que a él le gustase más. Así que me lleve un HTC One X a casa, con la promesa de que esa misma semana me iba a ayudar para usarlo. Me había explicado como se encendía, me lo configuro, me explico lo más sencillo, pero me dijo que había más y que tendría que ir.
Cuando llegue a casa ya era las 8:30 y Zayn estaba en la ducha así que yo me cambie a algo más sencillo y formal. Me puse unos vaqueros, una camiseta blanca con volantes y unos tacones no muy altos. Zayn salió de la ducha, con unos pantalones vaqueros y una camisa a cuadros.
-      Que has hecho ahora?
-      Nada, he ido a la tienda de móviles y me he comprado uno. – Dije sacándolo del bolso.
-      Joder, es mejor que el mio.- Dijo mirándolo.
-      Lo sé, ahora ya no soy tan anticuada.
-      Tú siempre lo serás. – Dijo riéndose.
Entonces me levante y le propiné una colleja de las buenas, que él también me la devolvió. Lo dos salimos  de la casa riéndonos, y tocamos el timbre de delante, yo la verdad es que estaba bastante nerviosa, y Zayn que sabía que me pondría nerviosa me cogió la mano y me la apretó suavemente.
-      Hola! – Nos abrió la puerta alegre Valen.
-      Buenas noches. – Le dije dándole dos besos.
-      Entrar, entrar. – Dijo ella dejándonos pasar.
Y los dejé atrás hablando, parecían que se divertían.
-      Hola, buenas noches.- Dije yo saludando al de pelo marrón, al del portal.
-      Hola, he lo siento lo del otro día, no era buen día ni era mi intención hablarte así.
-      No, tranquilo, yo tampoco estaba de humor.
-      De cero?- Me pregunto extendiéndome la mano.
-      De cero. – Dije yo apretándosela.
-      Me llamo, Louis, encantado.
-      Hola, me llamo Carolina.- Dije yo sonriente.
-      Española?
-      Claramente.
Llegaron los demás, y nos sentamos en la mesa, la verdad es que todos eran muy divertidos, y parecían buena gente. Louis y Zayn conectaron muy bien, y Louis hacía muchísimas bromas así que no paramos de reír. Eso de relacionarme, de hacer amigos, era algo nuevo para mí, pero lo bueno no siempre es peor. 


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Siento haber tardado tanto, en serio, pero tenía recuperaciones y me jugaba el curso, y por eso no he escrito nada, pero aquí os dejo el capítulo, se que no es muy entretenido, pero ya veréis como a partir de estos capítulos empieza a ser más entretenido y mucho mejor, que al principio ninguna novela engancha mucho. Espero que igualmente os guste y que comentéis como siempre. Os quiero, un beso.

jueves, 7 de junio de 2012

Capítulo 8 Stay ~ Strong

CAPÍTULO 8

Desperté con el mismo sueño de siempre, sudorosa y sin aliento.
-      Que te pasa?- Me preguntó Zayn que todavía estaba a mi lado.
-      Nada, pesadillas.
-      Que hacemos hoy?
-      No lo sé, decide.
-      Te enseño todo esto, como si fuera un tour.
-      Un tour por Londres, suena bien.- Dije alegre.
Me levante y me fui directa a la ducha, me peine y salí con una toalla blanca alrededor de mi cuerpo. Zayn todavía seguía en la cama tumbado.
-      Ya lo estas dejando? – Me pregunto observándome detenidamente. – Te veo el hueso del brazo.
-      Zayn, ya lo sé, ahora déjame. – Dije marchándome de la habitación para ir a por mi maleta que todavía estaba en la sala.
Mirando por la ventana parecía que no hacía tan buen tiempo asique decidí ponerme unas medias que tenían unos puntitos, una camiseta de los Ramones, y una sudadera gris.
Me vestí allí mismo, y para cuando Zayn salió de la habitación yo ya estaba vestida.
-      Oye perdón, es que verte así… me altera.
-      Ya.
-      En serio Carolina, lo siento.
-      Zayn, que vale, que lo dejes.
Dicho eso me fui a la cocina y ponerme el desayuno. Tome un tazón de leche con muchísimas galletas. Tras comer todo eso, algo en mi se removía y me sentía fatal, era como una costumbre, automático, ni lo pensaba, iba al baño abría el grifo me arrodillaba delante de la taza, y vomitaba. Así de fácil.
Después de hacer lo de siempre salí del cuarto y Zayn me miraba con mala cara pero yo lo ignoré.
Durante toda la mañana anduvimos por calles, y parques viendo cosas, era la primera vez que iba a otro sitio que no fuera mi pueblo. Me parecía todo tan irreal, todavía no me creía que estuviese aquí, que todo hubiese salido bien.
Cuando ya era la hora de comer entramos en un restaurante y pedimos cada uno lo nuestro.
-      Que quieres hacer a la tarde?- Le pregunte ahora yo.
-      Te gustaría ir de compras?
-      En serio?
-      Si.
-      Claro! Me encantaría! Si!- Dije feliz.
Comimos lo que teníamos y salimos del restaurante.
Poco después encontramos una calle con muchas tiendas asique entramos y yo me probé de todo. Hasta que encontré una zapatería, con unos zapatos preciosos, Vans.
Me compre tres pares distintos ya que estaban rebajados. Unos verdes, azules y rojos. Me compre también unas cuantas camisetas, pantalones largos y cortos, medias, accesorios… De todo.
Llegamos a casa agotados con muchas bolsas, porque Zayn tampoco es que no comprara nada.
Al día siguiente me desperté y a mi lado no había nadie, pero me fije que había una nota en la mesilla, a mi lado.
Carolina,
Me he ido a hacer unas cuantas cosas y llegaré a la tarde, no te preocupes cuando llegue veremos alguna película.
Zayn xx

Deje la nota en el mismo sitio y me levante de la cama, eran las 11 de la mañana, y todavía no había desayunado. Cogí un tazón de leche y unos cereales que nunca había probado. Desayune en la cocina en silencio, eso de desayunar con la tele no estaba acostumbrada la verdad y ni siquiera me gustaba, no podía dejar de ver a mis padres uno con una cerveza y el otro con una jeringuilla pinchada en la vena.
Recordaba esos días en los que yo tenía que ir a ayudarle porque el ni siquiera podía hacerlo, yo solo tenía 8 años.
Tras recordar todo eso se me quito el hambre asique deje todo allí y me fui a la maleta a vestirme con algo cómodo. Me cogí unos pantalones de chándal cortos y una camiseta de Zayn. Ese día iba a limpiar a fondo la casa. Mientras buscaba con que limpiar me di cuenta que no había nada, ni aspiradora, ni bayeta, así que puse una sudadera negra y salí con dinero y las llaves a buscar donde comprar. Cuando cerré la puerta de mi casa, oí como el de delante se abría.
Me di la vuelta y allí vi a un chico alto, con pelo marrón y echado para la derecha.
-      Hola.- Le dije con una sonrisa y me fui para las escaleras.
-      Oye, tu me debes una disculpa no crees?- Me gire para mirarle.
-      Porque?
-      El otro día te chocaste conmigo, me tiraste toda la compra y ni siquiera miraste para atrás.
-      O, lo siento, es que… tenía prisa.
-      Eso no me vale.
-      Que quieres que te invite a cenar o algo? Porque de eso nada.
-      Nada déjalo. – Dijo sacudiendo la cabeza y se fue.
Pero ese quien se cree?- Pensaba.
Unas tres calles más para allí encontré un supermercado con escoba, y todo lo que necesitaba.
Entré en casa y allí comenzó mi mañana de limpieza, limpiar, limpiar y limpiar.
Cuando estuvo terminado recogí todo y lo guarde en su sitio, cuando el timbre sonó.
Fui a abrir, y me encontré con unas chicas detrás de ella.

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Siento haber tardado tanto, es que estoy de exámenes. Espero que os guste el capítulo y que comentéis. EN LA ANTERIOR HE LLEGADO A LOS 10! Gracias sois unos amores, os quiero :)